9 de julio de 2016

Rose & Lilith

Me pregunté durante muchos años que por qué soy diferente a los demás, por qué Dios me tuvo que hacer así, por qué permite que se burlen de mí y que me traten mal. Luego crecí, llegué a pensar que era invisible para todos, que no le importaba a nadie y poco a poco me fui acostumbrado a mi pequeña burbuja, todo dejó de importarme y las burlas pararon porque ya no me afectaban. 

Pero seguí guardando dentro de mí la esperanza de encontrarle la respuesta a esas preguntas. Y lo hice el día que te conocí aquel 28 de junio. Entendí que Dios me había hecho diferente porque estaba escrito que tú y yo seríamos el uno para el otro, almas gemelas, inseparables. 

Palomas sin alas.